El tratamiento de la neuralgia posherpética incluye medicamentos y cuidado personal.
Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno (Advil, Motrin) o el acetaminofén (Tylenol), pueden ayudar a aliviar el dolor. Sin embargo, si no resultan suficientemente eficaces, es posible que necesite medicamentos que calmen los nervios que envían señales de dolor. Entre ellos se incluyen:
- Gabapentina o pregabalina.
- Antidepresivos tricíclicos.
- Parches o gel de lidocaína (medicamento anestésico).
- Crema de capsaicina (medicamento que produce calor).
Además de los medicamentos, existen otras formas de aliviar el dolor. Entre ellas se incluyen:
- Llevar ropa cómoda.
- Utilizar compresas frías.
- Moverse y estirarse con cuidado.
- Realizar ejercicios de relajación y respiración profunda.
- Dormir lo suficiente.
Si le resulta difícil controlar el dolor, es posible que deba acudir a un especialista en dolor. Le puede recetar otros tipos de tratamiento para el dolor, como una inyección de bloqueo nervioso. Es posible que le deriven a un fisioterapeuta. Este puede ayudarle a reducir la sensibilidad de los nervios que le causan dolor.