Es normal que se produzcan algunos cambios de peso a lo largo de la vida. Por ejemplo, es posible que las personas bajen de peso si modifican sus hábitos de ejercicio o de alimentación.
Sin embargo, la pérdida de peso puede deberse a causas que normalmente no se esperarían. Por ejemplo, ciertos problemas médicos pueden provocar una pérdida de peso no deseada. Entre ellos se incluyen trastornos de la glándula tiroidea, infecciones crónicas, problemas bucales o de garganta que dificultan la alimentación y trastornos digestivos. También se incluyen la depresión y el cáncer. Además, algunos medicamentos pueden provocar pérdida de peso.
Hable con el médico si ha perdido peso de forma involuntaria. Es posible que el médico le sugiera que modifique su alimentación para ayudarle a recuperar el peso perdido. También es posible que le derive a un dietista.