Tras la cirugía, el espacio del tórax donde se encontraba el pulmón se llena de aire. Con el tiempo, el aire se sustituye por líquido. El pulmón que le queda se expandirá para asumir parte del trabajo y ayudarle a respirar.
Tendrá que permanecer en el hospital varios días para recuperarse. Le recetarán medicamentos para aliviar el dolor. Una vez que salga del hospital, deberá descansar en casa para que su cuerpo tenga tiempo de recuperarse. Esto puede llevar semanas o incluso meses, dependiendo del tipo de cirugía a la que se haya sometido, de su edad y de su estado general de salud.
Probablemente notará que se cansa y se queda sin aliento con mayor facilidad. Eso es normal, ya que el pulmón que le queda y el corazón tienen que esforzarse más. Hable con el médico sobre cuándo es seguro retomar sus actividades habituales, como trabajar, conducir y mantenerse activo.